Historia de la Real Fábrica de Tapices: tres siglos sin cerrar

Trescientos años ininterrumpidos. Eso es la Real Fábrica de Tapices, y no hay mucho más así en la vida cultural europea. Abrió sus puertas en 1721, en el Madrid de Felipe V, cerca de la antigua puerta de Santa Bárbara, con la familia Vandergoten —maestros tejedores flamencos— al frente del obrador. Desde entonces no ha dejado de tejer. Cambió de sede, sobrevivió a guerras, se reinventó en varias épocas y llegó a fundación en 1996, pero no cerró ni un año. Esta página cuenta esa historia sin filtros heroicos: como un oficio que simplemente no paró.

1713

Fin de la Guerra de Sucesión. España pierde sus territorios en Flandes.

1721

Felipe V funda la Real Fábrica de Tapices en Madrid, cerca de la Puerta de Santa Bárbara. La familia Vandergoten, generación de artesanos flamencos, se hace cargo de la dirección de los trabajos.

1727

La manufactura introduce los telares de alto lizo para incrementar su capacidad de producción y aumentar la calidad de los tapices.

1775

Francisco de Goya entrega su primera serie de cartones para tapices.

1882

Alfonso XII autoriza la demolición del primer edificio de la RFT para realizar las obras del ensanche de la ciudad Madrid.

1889

Se trasladan los telares a nueva sede de la Fábrica en Atocha. El edificio de estilo neomudéjar fue diseñado por el Arquitecto Mayor de Palacio, José Segundo de Lema.

1982

Tras una época de dificultades motivada por su competencia con la extinta Fundación de Gremios, la manufactura recupera la denominación “Real Fábrica”.

1996

La RFT adquiere la titularidad de Fundación. La dirección pasa a manos de un Patronato compuesto por las administraciones públicas y una serie de patronos individuales.

2006

El edificio es declarado Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid.

2011

La sede de la RFT es seleccionada dentro del Plan del Patrimonio Industrial por el Instituto del Patrimonio Histórico Español.

2018

La Fundación Rey Balduino otorga a la Real Fábrica de Tapices el “Premio al Patrimonio Belga en el extranjero” 2017.

2021

Visita de los Reyes de España a la RFT, con motivo de su III Centenario.

Antes de 1721: por qué Felipe V funda la Fábrica

La Guerra de Sucesión termina en 1713 con España perdiendo sus territorios en Flandes. La Corte necesita tapices para sus palacios y deja de poder traerlos de Bruselas. La decisión es pragmática: si no vienen, que se hagan aquí. En 1721, Felipe V funda la Real Fábrica en Madrid y encarga la dirección de los trabajos a la familia Vandergoten, tejedores flamencos que traen consigo la escuela técnica y los telares. Primero, casa del Abreviador junto a la puerta de Santa Bárbara; en 1727, introducción de los telares de alto lizo para aumentar capacidad y calidad. La infraestructura de partida es flamenca; la producción, desde el primer paño, es española.

En 1775, Francisco de Goya entrega su primera serie de cartones para tapices. Trabaja como dibujante de la Real Fábrica hasta 1792. Sus escenas populares —El manteo del pelele, La gallina ciega, La riña en el Mesón del Gallo— se convierten en tapices que todavía hoy son el núcleo de lo que el público asocia a la RFT. No es una colaboración menor: Goya dedicó casi veinte años a pintar para que otros tejieran sus escenas. En el archivo de la fábrica se conserva ese vínculo; en 2023 la manufactura inauguró la exposición de Alberto Baraya que reinterpreta en tapiz la serie Tauromaquias del propio Goya, cerrando el círculo dos siglos y medio después.

Siglo XVIII: Goya y los cartones

Siglo XIX: el traslado a Atocha

En 1882, Alfonso XII autoriza la demolición del primer edificio: las obras del ensanche urbano de Madrid requieren el terreno y los vecinos llevaban años protestando por la actividad industrial. En 1889, la manufactura se traslada a su sede actual en la calle Fuenterrabía 2 (barrio de Retiro, junto a Atocha). El nuevo edificio, de estilo neomudéjar, lo diseña el arquitecto mayor de palacio José Segundo de Lema. Está pensado para lo mismo que se hacía antes: tejer y restaurar. Sigue siéndolo hoy.

En 1982, la manufactura recupera la denominación «Real Fábrica» tras años de convivencia con la extinta Fundación de Gremios. En 1996 llega el gran cambio estructural: la RFT adquiere la titularidad de fundación. La dirección pasa a manos de un patronato integrado por administraciones públicas y patronos individuales (ver /patronato/). Es el marco en el que sigue funcionando hoy.

Siglo XX: de los años difíciles a la Fundación

Siglo XXI: reconocimiento patrimonial

Qué significa "ininterrumpida"

No es una afirmación de marketing. Significa que desde 1721 no ha habido año sin telares montados, sin tejedoras trabajando, sin piezas saliendo del obrador. Significa que la memoria técnica —cartones, paletas, fórmulas de tintes, fichas de maestros tejedores históricos— está en el archivo interno de la casa, acumulándose desde Felipe V. Significa que cuando llega al obrador un tapiz del siglo XVII para restaurar, las tejedoras que lo intervienen usan los mismos principios técnicos que usaban las tejedoras que estuvieron aquí antes que ellas. La cadena no se ha cortado.